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“Más que restringir, se trata de acompañar y proteger”: Roy Mandujano
Suceso Chiapas
*La medida busca fortalecer la concentración, la convivencia escolar y el gusto por la lectura, al tiempo que promueve un uso responsable y seguro de la tecnología.
“Más que restringir, se trata de acompañar y proteger. Desde la Nueva Escuela Mexicana, es fundamental impulsar una formación integral que permita reflexionar sobre el uso de los dispositivos móviles, su influencia en la atención y el aprendizaje, así como la importancia de fomentar hábitos digitales saludables”, expresó el secretario de Educación, Roy Mandujano, en el marco de la Jornada Nacional “Apaga el celular, enciende tu imaginación y lee un libro”.
El pasado 26 de octubre, el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) anunció que, a partir de este 3 de noviembre, entran en vigor las disposiciones para regular el uso de dispositivos digitales personales en los planteles educativos públicos y particulares del país. Su implementación no debe entenderse únicamente como una medida restrictiva, sino como un proceso formativo y preventivo.
Esta iniciativa, impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y respaldada por las autoridades educativas de las 32 entidades federativas, busca fortalecer los ambientes de aprendizaje y propiciar espacios en los que la imaginación, la participación, la lectura y las relaciones interpersonales contribuyan a la formación integral de las nuevas generaciones.
Para ello, se establecen disposiciones diferenciadas según el tipo educativo. En Educación Básica —inicial, preescolar, primaria y secundaria— se restringe el uso de teléfonos celulares y dispositivos digitales personales durante toda la jornada escolar, con excepciones para actividades pedagógicas previamente programadas y bajo orientación docente, emergencias y situaciones relacionadas con la salud, la discapacidad, la accesibilidad y la inclusión, entre otras previstas en el Acuerdo.
En Educación Media Superior, se fomentará el uso responsable y seguro de la tecnología, así como la limitación de aquellos usos que no tengan fines pedagógicos durante la jornada escolar. Cada institución definirá las medidas pertinentes mediante el diálogo, la consulta y la construcción de acuerdos con su comunidad educativa.
Por su parte, en Educación Superior se promoverá el uso responsable y seguro de los dispositivos digitales, de conformidad con los acuerdos de cada comunidad y las disposiciones institucionales, con respetando la autonomía de las instituciones.
Asimismo, los decálogos incluidos en las disposiciones, constituyen una guía para promover prácticas de convivencia, autocuidado, respeto, protección de datos personales y aprovechamiento responsable de las tecnologías.
Cada comunidad escolar deberá considerar sus características, necesidades y contexto para construir las medidas que correspondan, dentro del marco establecido.
La formación para el uso responsable de la tecnología no termina en la escuela; requiere continuidad y acompañamiento desde casa. Dialogar con niñas, niños y adolescentes sobre los tiempos de uso de los dispositivos, los contenidos que consultan, la protección de sus datos personales y los riesgos en los entornos digitales permitirá fortalecer hábitos saludables y una convivencia respetuosa.
Las disposiciones establecen un plazo de 180 días naturales, contados a partir de su entrada en vigor, para que las autoridades educativas de las entidades federativas emitan o armonicen los instrumentos normativos correspondientes.
Mandujano señaló que se trata de un tema amplio que requiere diálogo, participación y sensibilidad, a fin de que su aplicación responda a un propósito compartido: proteger el bienestar de niñas, niños y adolescentes en Chiapas y fortalecer las condiciones para aprender y convivir en las escuelas.
En este contexto, destacó que el fomento a la lectura constituye una de las prioridades de la política educativa estatal, mediante iniciativas como Lecturas por la Paz y Lecturas que Transforman, orientadas a acercar los libros a las comunidades escolares y despertar el interés por la literatura, la poesía y otras expresiones del pensamiento.
Finalmente, subrayó que la lectura brinda a las y los estudiantes oportunidades para desarrollar su imaginación, fortalecer su capacidad de reflexión y descubrir nuevas formas de comprender el mundo, en equilibrio con el uso de las herramientas tecnológicas que forman parte de su vida cotidiana.